Estrés materno

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Serán las hormonas, lo de madre primeriza, madre por ovodonación, no lo sé. El caso es que estoy estresada. No quiero sonar loca ni malagradecida, entiéndase que quiero a este ser que crece dentro mío con todo mi corazón y cuento los días para que nazca, no quiero quejarme, pero siendo bien sincera, el estar embarazada no ha sido color de rosas.

Emocionalmente hablando, últimamente me he sentido deprimida. Tal vez sea que llevo 3 meses sintiéndome pésimo todo el día – todos los días – con náuseas, cansancio, dolor de cabeza, algo bastante invalidante, donde todo me implica el doble de esfuerzo y donde lo peor de todo es que “no tengo derecho a quejarme”. He recibido varios comentarios de este tipo, cuando  me preguntan cómo me he sentido y yo digo que mal, me dicen “ah bueno, pero ahora no puedes quejarte”, o “tanto que lo esperaste que ahora aguántate” o peor aún “puede que el malestar te dure todo el embarazo así que acostúmbrate”. Y yo me quedo de una pieza, porque me pregunto si todo esto se lo dirían a alguien que se embarazó rápidamente. Es que acaso porque a mí me costó 7 años, millones de pesos y mucho sufrimiento que es que ahora sólo tengo que estar feliz?

Pues lo siento pero no. Y sé que tal vez muchas me odiarán por este post, muchas que aún no lo han logrado, pero como me dijo una buena amiga: “Estuviste 7 años con un mismo tema, poniendo toda tu energía ahí, y ahora que resultó, es lógico que todo ese estrés, esa pena, esa ansiedad que quedó dando vueltas salgan por algún lado”. Sin contar el sube y baja hormonal!

Y pasa que me siento sola. Que mi vida ya me cambió 100%, que a veces extraño no pescar mis zapatillas y salir corriendo a todo lo que doy,  agarrar una botella de vino y tomármela entera. Porque claro que me he enrollado, a veces aún me da tristeza no ser la mamá genética de este bebé, sobretodo con el nacimiento de mi sobrina, me será imposible no hacer comparaciones. Aún ni siquiera siento al bebé dentro mío, es sólo malestar, entonces feliz, sí, lo estoy, pero también asustada y cansada.

S. por su parte ha seguido su vida normal. Yo ya ni salgo en las noches porque lo pasaba mal, sintiéndome fatal y con un sueño terrible sólo añoraba mi cama. Pero él sigue como si nada y me exige un poco que esté con energías y sonriente. Pero la verdad es que cada día cuando vuelve del trabajo me encuentra tirada en la cama. Cuando intento hablarle de esto noto que se molesta e invalida mis emociones. Sólo me gustaría un poco de solidaridad y empatía, pero no se puede. Es que la especie masculina para estos temas si que no, pasan a ser una subespecie. Así que me pedí hora con mi sicóloga y fui hoy. Para mi sorpresa y alivio, todo lo que me pasa es NORMAL.

Me dice que el malestar ya debiese ir desapareciendo, y creo ya con 15 semanas estar sintiéndome algo mejor, . Si se van las náuseas, todo mejoraría bastante. Me encontró algo ansiosa así que me mandó con una terapeuta floral que me dará flores de Bach, las que son perfectamente seguras en el embarazo. Ahí veremos como ando.

Yo sólo quiero conectarme con este bebito. S. ha estado muy estresado y con problemas de diversa índole. Lamentablemente yo he ido absorbiendo su energía, su estrés y sus problemas. Y por otro lado tengo mucha, mucha culpa de estar pasándole estrés al bebé.

El otro día me volví loca y en mis desvelos no me podía sacar de la cabeza la idea de que algo le había pasado, que cuando fuera a control a fin de mes me dirían que el bebé estaba muerto. Necesitaba verlo, no podía esperar 3 semanas más. Así que me fui a la primera clínica donde encontré un ginecólogo con una hora disponible y le rogué que por favor me hiciera una ecografía, que sólo necesitaba ver que ese corazoncito aún latía. Pidió una orden para el ecógrafo bajo el diagnostico de “estrés materno”. Supongo que es todo un concepto ya, y que no era la primera ni la última en hacer algo así.

Loca o no, estoy contenta de haberlo hecho. Ahí estaba mi manzanita, latiendo fuerte, moviéndose, con todo su cuerpo formado y ya tan grande que no cabía entera en la imagen. Se me inundaron los ojos de lágrimas, de emoción, de culpa, de agradecimiento. Le prometí que de ahora en adelante se acababa el estrés, el agobio. Que sólo quiero sentir amor y traspasárselo, que nos conectemos desde ya.

Como tu mamá mi vida, sólo quiero que te sientas orgullos@ de mí, que me quieras, que sientas el amor infinito que yo ya tengo por tí. Quiero que seas feliz, que tu casa esté plagada de amor, que puedas desarrollarte en todo tu potencial. Tu mamá esta trabajando muy duro para eso, sólo quiero lo mejor para tí. Perdóname por a veces decaer, por quejarme cuando no debiese, por autoboicotear mi felicidad. Has sido la mayor alegría de mi vida y seguiré luchando por estar mejor, por ser para tí una súper mamá. Te amo manzanita.

Ha nacido mi sobrina!

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Anoche, mi hermana M. tuvo a su preciosa E. Finalmente fue por cesárea ya que el bebé nunca se encajó ni ella se dilató. Por suerte fue así, ya que la placenta venía muy pegada al útero y cuando la sacaron tuvo una hemorragia que la dejó con anemia y transfusión de hierro. Si hubiese sido parto normal tal vez habría perdido su útero. Uf, la salvó su propia hijita.

Debo decir que como tía y madrina me encuentro totalmente enamorada de esta preciosura. Pesó 3,5 kg, midió 47 cms y es la bebita más bella que he visto en mi vida, y no es amor de tía! Es que es para no creerlo cuando una la mira, es hermosísima, y cuando mi cuñado la mostró a través de la ventanita ella venía muy despierta y parecía como que nos miraba a todos, que babeando no parábamos de tomarle fotos.

Ver a M. de mamá ha sido muy lindo, sabiendo todo lo que pasó, el largo camino que vivió hasta llegar a este milagrito, me emociona de sobremanera. Es para gritar gracias y mil veces gracias!

Con esto, ya cuento los días para tener a mi propio cachorrito en mis brazos, es que de solo imaginármelo no paro de sonreír. Será mío, mío! Falta tanto aún. Sigue creciendo sano y fuerte mi campeón(a). Aquí somos tantos los que con demasiado amor te esperamos.

Gracias a la vida

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Cuando nos ha tocado sufrir, a algunas tanto, cuando todo eran pérdidas, duelos, tristezas, un manto gris cubriéndolo todo, la vida hace un giro, uno de 180 grados, y de repente todo es belleza, buenas noticias, sol, brillantez, amor. En ese lado me encuentro ahora, y sólo puedo dar gracias, gracias eternas, porque la vida sí puede ser muy bella, todo sí puede ser mejor y cuando ésta nos sonríe, es para amarla entrañablemente.

El bebito está perfecto.

Ha habido un antes y un después de esa ecografía. Aunque siempre los riesgos permanecen, ya no quiero pensar en nada malo, nada que vaya a estropear este camino. Estoy en el lado lindo y quiero disfrutarlo, merezco disfrutarlo, tanto S. como yo. Estamos fascinados con nuestro limoncito que ya mide 7 cms, tiene un huesito nasal normal y una translucencia nucal de 1,5 mm (bajo 3mm se considera normal). Se mueve como loco, y luego se queda quieto, porque parece que se duerme, así instantáneamente. Es una preciosura, una ternura máxima, tiene un perfil delicioso, no paro de mirar la foto del ecógrafo, totalmente enamorada y embobada con este milagro.

Le vieron el tubérculo genital, son unas líneas paralelas sobre las piernas, si están horizontales es mujer, si están en 45 grados es hombre.

Me dijeron 70% que es niña. Aunque todo puede cambiar y que no me pusiera a comprarle nada aún hasta la semana 20 que es cuando se sabe realmente. Así que fue una sorpresa, porque mi intuición siempre me hizo sentir que era hombre, pero en realidad no me puede importar menos el sexo, sea hombre o mujer yo encantada. Así que esperaré hasta saberlo 100% y no atribuirle ningún género aún.

Ya por fin pude contarlo a todo el mundo. A toda mi familia extendida, tíos, primos, a mis amigas y amigos. Todos casi se murieron con el notición. Algunos lloraban, recibí muchísimos llamados y  mensajes de felicitaciones, es que ya nadie se lo esperaba, ya nadie ni siquiera nos preguntaba al respecto. Nos han dicho que es la mejor noticia que han recibido en mucho tiempo y ha sido lo mejor poder dar una buena noticia, alegrar a todos y recibir de vuelta puro amor, amor, amor.

Ya firmamos por nuestra casita también. Nos la entregan en un mes más y empezaremos con los arreglos. No sé si alcance a nacer antes de cambiarnos a vivir ahí, pero ya veremos.

Vida nueva y renovada, casa, hijo/a, parece un sueño. Pero no, es la realidad, nuestra preciosa realidad de hoy. Gracias a la vida.

 

Ad portas de la eco de los 3 meses

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Hoy, con la llegada del otoño, cumplo 12 semanas. Los temidos y tan ansiados 3 meses de embarazo. En un rato más tengo la ecografía importante, esa que es la grande, la que puede mandarte al cielo o al infierno. Hoy medirán al embrioncito entero, verán que esté normal, que no haya malformaciones, síndrome de down y un sin fin de cosas. Quizás hasta sepamos el sexo. Estoy muy nerviosa, se me aprieta el estómago.

La semana pasada tuve control con el doctor y lo vimos en una eco de rutina. Estaba enorme, ya de 6cms y con absoluta forma humana, aunque ultra cabezón. Se movía como loco, se daba vueltas y vueltas, pegaba pataditas, movía sus manos. Me enamoré completamente, es que es de una ternura inexplicable lo que se siente.

Debo confesar que las primeras semanas sí me anduve enrollando con el tema de la ovodonación. Estuve a punto de pedir hora a la sicóloga para ordenar mis pensamientos. Más que nada era la tristeza de que no se fuera a parecer ni a mí ni a mi familia, el miedo de que al contarle me fuera a decir que no soy su mamá, que fuera  igual a la donante y que yo quedara fuera del baile, etc. Pero como por arte de magia, todos esos pensamientos se han ido. Tal vez son las hormonas, o tal vez es que ya estoy teniendo pancita y no me caben mis pantalones, o tal vez es el hecho de que se está haciendo REAL, que es verdad, que las náuseas terribles que llevo sintiendo por 2 meses son ciertas, que dentro mío hay un bebito de 6 cms que salta como un pez en el agua, que luego de hoy ya podré contarlo a todo el mundo, porque como me dijo el doctor, un aborto antes de las 12 semanas ya no lo tuviste, ahora el riesgo disminuye apenas a un 2%.

Será posible? Será que ahora me tocó a mí ser feliz, a mí las buenas noticias, a  mí tener a un bebé dentro que crece sano y que logrará nacer y llenar mi vida?

No pasa un día sin que agradezca y pida porque esto continúe. Ya no hay dudas, ya ni lo pienso, ya ni me acuerdo de todo lo mal que lo pasé. Todo ha valido la pena, y esta preciosidad que vive dentro de mí es mía, mi hijo o hija amados, tan largamente esperado.

Por favor que esté todo bien hoy. Confío en tí campeoncito, que has sido fuerte desde el principio. Pase lo que pase, siempre te amaré, más que a mi vida.

Tercera eco: Manitos y patitas

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Ya tengo 9+2 semanas, y ayer tuvimos nuestra tercera eco. Fue bien estresante, porque la llegada de marzo trajo de vuelta a todos los veraneantes y la ciudad volvió a ponerse caótica. Teníamos hora a las 6pm y a las 6:10 figurábamos atascados en el tráfico muy lejos de la clínica. Llegamos 40 minutos tarde, yo rezando para que el doctor nos viera. Tuvimos que esperar como media hora más y por suerte nos hicieron pasar.

Es impactante lo rápido que ha crecido, se ve enorme! Mide 2,7 cms y ya se asomaban la cabeza, las manos y pies. Eso me dio demasiada ternura, ya está teniendo forma humana. Estaba todo perfecto y su corazoncito fuerte como un galope. Salimos más que felices.

Este tiempo ha sido muy lindo pero a la vez difícil. Estamos con todo el tema de la casa, peleando con el banco las escrituras y haciendo todo para poder tener las cosas a tiempo y bien. S. es el que se ha llevado la peor parte, está muy cargado de trabajo y se estresa mucho. Eso me lo traspasa a mí y sé que no me hace bien, como que a veces se le olvidara que estoy embarazada. Intento mantener la calma pero me es difícil también con las hormonas actuando por sí mismas y el sentirme mal todo el día, todos los días. Los síntomas han ido cada vez peor, y el único respiro que tengo es al despertar y el par de horas siguientes. Luego viene la náusea permanente, el sueño (que es un agotamiento inexplicable), el dolor de cabeza y el torbellino mental. No es fácil, no me dan ganas de hacer nada. Pero sé que sintiendo eso está todo bien con nuestro embrioncito. E intento estar ahí también para S. Está fascinado con lo que estamos viviendo, y ha sido una inyección de felicidad y esperanza en nuestro matrimonio.

El doctor me mandó a hacer un montón de exámenes y debo volver en 2 semanas más. Luego de eso, creo haremos la ecografía importante a las 13 semanas. Hasta entonces, sólo lo saben nuestros más cercanos. Ya sólo quiero cumplir esas 13 semanas y que me digan que está todo OK, que es sanit@ y poder lanzar la bomba de racimo con la gran noticia.

Sigo agradeciendo todos los días estar viviendo esta felicidad que pensé no llegaría nunca.

Segunda eco: Full power heart

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Hoy, con 7+2 semanas de embarazo, tuvimos nuestra segunda ecografía. Mi campeoncit@ había crecido al doble de su tamaño y su corazón latía con todo el power latino. Es tanta la felicidad cuando una ve eso, cuando se escucha eso. Si hasta pude hacer un video con el teléfono y no paro de mirarlo y oír ese sonido mágico, ese otro ser latiendo dentro de mí. Hay 2 corazones en mi cuerpo, es algo desconocido e inolvidable, algo muy fuerte de vivir.

Estos últimos 10 días los pasé nerviosa, sin cabeza para nada más que contar los minutos hasta esta ecografía. Ando bien tontona, se me olvidan las cosas, cometo muchos errores en el trabajo, me duermo donde sea.  A veces me entraba el pavor de perderlo, estaba unas horas sin síntomas y me imaginaba lo peor. Pienso en todas aquellas compañeras que han perdido a sus bebés en el primer trimestre, incluída mi hermana, y no puedo menos que admirarlas enormemente por su fuerza y valentía de seguir adelante. Creo que yo no podría resistir algo así.

He llegado a amar mis síntomas, y aunque es agotador sentirse mal todos los días, (por ya casi un mes) cada náusea, cada hinchazón, cada asco, dolor de cabeza, dolor de regla, tirón de útero, dolor de tetas, me causan una paz inmensa, porque eso me dice que está aquí, que sigue aquí conmigo haciéndose notar.

Esta mañana el doctor llegó una hora tarde. S. estaba furioso porque debía irse al trabajo y habían puesto a otra paciente antes que a mí siendo que teníamos la primera hora. Quería irse y volver mañana, a lo que le dije que cero posibilidad. No podía esperar un segundo más para ver cómo estaba nuestro embrioncito. Finalmente todo quedó olvidado y salimos con una sonrisa de oreja a oreja y hasta con fotos de nuestra bolita que mide 1,3 cms. El doc nos dijo que cree ya tenemos un 95% de probabilidades de que salga todo bien. Me dijo “estás de alta, ahora sigue tus controles gestacionales como una embarazada normal”.

Lograré llegar a ser una embarazada normal? Lograré aguantar otras 2 semanas hasta la siguiente ecografía controlando mis pensamientos, mi miedo y al monstruo inmenso llamado Infertilidad que me observa desde atrás?

Pues tengo que poder, tengo que creérmelas y confiar en mi fortachón que sólo me ha dado alegrías. Alegrías por mil a nosotros y a mi familia que de a poco ha ido sabiendo. Ayer les conté a mis abuelos. Soy su nieta mayor y tenemos una relación muy especial. Será su bisniet@ n° 9, mi bello número. Sólo recibo amor y todo ese amor se lo regalo a mi chiquit@, mi campeon@ que late con todo el milagro de la vida.

Primera eco

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Hoy por fin pudimos ver qué es lo que hay ahí dentro. Estuvimos una semana fuera de vacaciones. Los síntomas eran diversos, había días que se manifestaban más que otros, cuando no estaban me asustaba, de algún modo el sentirme mal me daba la paz de que embrioncito seguía ahí haciendo de las suyas.

Mañana cumplo 6 semanas, y ya hace unos 3 días que el malestar es casi todo el día. Se imaginarán lo nerviosa que estaba esperando la eco. Anoche no dormí y el corazón no paraba de latirme a mil por hora. Con S. fuimos juntos a enfrentar lo que fuera.

Pero ahí estaba.

Un saquito maravilloso latiendo. Debo decir que la emoción es indescriptible. Aún me parece un sueño. No pudimos escuchar muy bien los latidos porque es muy luego, la próxima semana debo volver y ahí sí que se escucharán bien, me dijeron.

Embrioncito campeón es uno, está implantado en el lugar correcto y todas sus medidas están bien. Su corazoncito late a más de 100 pulsaciones. Aquí está, vivito dentro de mí. El amor que siento es enorme, inmenso.

Creo que cada vez irá el miedo en retirada y la felicidad llenando todos los espacios. Sólo puedo agradecer, agradecer mil veces.